El verano ha vuelto una vez más. ¿Cuántos veranos he contado con la misma ilusión que he perdido ya la cuenta? Suena a un bonito juego de palabras, y todo este rollo del “jugueteo” me tiene un tanto emocionado en varios aspectos. Las ganas de volver a empañar sus ojos con palabras ha vuelto y eso, es más que suficiente.

Mi emoción es igual de grande al recordar nuestro viaje a Cuba hace un par de meses, que comenzó como una “historia de fiesta” más y que se convirtió en una de las experiencias más enriquecedoras de mi vida.
Dicho viaje, tenía como objeto principal el rodaje de un videoclip y como experiencia complementaria –créase o no y, ¿por qué no?– visitar sitios de interés. Afortunadamente logramos el primer objetivo y después de una semana de intensas jaquecas y deshidratación volvimos a nuestro país.

Viajó con nosotros Jose Alberto Padilla “El Monstruo” un célebre personaje de la escena bohemia en mi ciudad, además de su hijo Luis, Haza Herba, mi hermano y yo meroles.

Cuba 010

Consideramos a “Donnie” (Don Alberto) como nuestro “guía espiritual” durante el viaje. Tuvimos muchas charlas sobre la vida y algunas otras sobre la muerte. Compartimos nuestras alegrías y tristezas como hermanos; como si la edad y su distancia no existieran. La música nos unió de manera muy especial. Aprendimos a hablar con la verdad del corazón por sobre todas las cosas y pudimos ver a través de quienes ahí viven. Colegas nos prestaron sus instrumentos para realizar algunas tomas, y en otro bar cerca de la Plaza Vieja compartimos composiciones propias con el conjunto de casa.Quedé muy impactado pensando que esos temas probablemente se perderán enterrados bajo la arena de alguna playa en Matanza y que nuestras canciones, tampoco volverán a ellos.
Como es costumbre, la bohemia no faltó en nuestro departamento de la habana vieja. Los vecinos animados por tener visitas extranjeras nos visitaban frecuentemente e incluso recuerdo que, un personaje más negro que mis recuerdos de infancia apodado “Rey Maraca” nos cobró habilmente 1.00 CUC por cantar con él horriblemente “El Rey” como en tres ocasiones. (Fool me thrice jaja)

La música estaba en todas partes. Trombonistas ensayando en Prado, orquestas femeniles en el malecón entretenían a los paseantes, guitarristas por todas partes y percusionistas pegándoles hasta a los traseros de sus abuelitas de manera extraordinaria nos hacian caminar por La Habana con la lengua de corbata y para quitarnos un poco la sed, bebíamos cerveza bucanero o cristal. (Simón, cristal)

Tristemente, recuerdo que en Cuba pensé que lo más cercano que podrán estar de “Hollywood” cuesta 25 centavos e incluye 15 cigarrillos. Y así, en cada bocanada de humo quemaban la ilusión de volver a ver a un hijo, a un padre, una madre o un pariente que habían marchado en busca de -poder vivir mejor-. Eso les quema más que el cancer, más que el sol.

13,664 cubanos solicitaron refugio en territorio mexicano en 11 meses. FUENTE: Diario de Las Américas. WEB 02/10/2013

Llegamos a Cuba el 2 de Mayo. Un día antes había fallecido Juan Formell, bajista, compositor y director de Los Van Van. Hubo un gran concierto días despues para honrar su obra y fuimos a turistear y beber ron por las calles. Llegamos un poco tarde al evento y todo lo que encontramos fue una oleada de cubanos en contra flujo. Un poco espeluznante, la verdad…

Fue ese dia. Agarramos buen pedo

Ya para irle dando cierre a esta historieta cómica-musical, ayer por la tarde venía del centro de mi ciudad en un taxi hacia mi casa y el estereo del auto reproducía un disco de boleros. Sonó un tema de Benny Moré titulado (¿Cómo Fue?) y recordé que meses antes de nuestro viaje, se había rodado una película sobre la vida y obra del cubano en calles de la habana y que está próxima a estrenarse.

Horas antes esa mañana, encontré en internet un disco de Marco Antonio Muñiz y Rafael Hernandez (es en realidad Muñiz cantando temas de R. Hernandez) publicado en 1964 acompañados por la orquesta de Chucho Ferrer en el que incluso resaltan colaboraciones de Yomo Toro. Esta joya del romanticismo re editada en 1991 por RCA/BMG es uno de esos finos detalles inesperados que las almas nuevas con memoria heredada clásica disfrutarán. Los ritmos varían entre cha-cha-cha, boleros y valses. Es un disco interesante porque incluye temas de uno de los compositores puertorriqueños más relevantes del siglo XX y la voz del mejor barítono mexicano. Ideal si tienes ganas de escuchar bonitos arreglos de cuerdas, alientos y quieras divagar somnolientamente.

Han sido días llenos de esperanza. De esas veces que no quieres terminen jamás. Recocijémonos sabiéndo que en la música el tiempo sí lo podemos detener. Es genial estar de vuelta

El link directo de Spotify para escuchar el disco se encuentra acá: Marco Antonio Muñiz – Marco Antonio Y Rafael

 

Sobre El Autor

Multi-instrumentista, compositor y productor. Bajista en Rhose, todólogo en The Pepe Rosas Blues Band.

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