Un muy buen gancho para atraer a los ambientalistas y ejemplo claro de una política pública mal aplicada.

Actualmente es cada vez más frecuente ver a los seres humanos intentar tratar a las demás especies como nuestros similares, le compramos ropa a nuestros perros, nos preocupamos cuando vemos el video de alguno de ellos sufrir por algún interés de cierto grupo de personas e incluso buscamos que tengan derechos, tal como los que ha creado el ser humano como parte del Estado de Derecho en el que vive, situación que también nos hace tener obligaciones que en su gran mayoría solemos llamar responsabilidades, aunque esta segunda parte por supuesto que se vuelve imposible de aplicar para las especies distintas al hombre, por el simple hecho de tener un estado de consciencia inferior al nuestro.

El primer punto que quiero tratar es que vivimos dentro de un Estado de Derecho, con leyes y normas sociales y jurídicas, mismas que tienen como principal fin, mantener el bienestar de la sociedad (aunque en la práctica no sea tal cual), esto nos lleva a asumir el hecho de que una ley debe ser propuesta y aprobada, en primer lugar, para otorgar un beneficio a los seres humanos que conforman la sociedad de un espacio territorial perfectamente delimitado, ya sea un municipio, estado, país, etc. de igual manera, el hombre, como ser consciente de su ambiente y entorno, debe tener la capacidad de mantenerlo y cuidarlo, pues de no ser así, todas las cosas que nos rodean dejarían de existir y acabaríamos con nosotros mismos.

Establecido mi primer punto, abordaré el tema que vi rodar las redes sociales de una manera impactante, una gran cantidad de mis contactos en Facebook celebraban victoriosos que en el Distrito Federal ya no iban a permitir que se instalaran circos con animales dentro de su equipo de trabajo, situación que no precisamente beneficia a estos animales ni cumple con traer un beneficio a la sociedad y esto es por las siguientes razones:

1.- El estado de derecho en el que vivimos deberá procurar en primera instancia el bienestar de los seres humanos que la conforman, y esta ley no tomó en cuenta para nada el daño económico que causa a una gran cantidad de familias cuya fuente de ingresos es el circo, es decir que de este lugar sacan para llevar alimento a su boca, obtienen un lugar donde dormir, ropa que vestir y tal vez, ahorrar un poco; si los circos se van a la quiebra por esta situación, hay grandes probabilidades de que una parte considerable engrose las filas de la pobreza y la delincuencia en México, debido a lo dura que es.

2.- No existe propiamente un lugar donde puedan ser albergados estos animales, los zoológicos del país no son suficientes para albergar a tantos de ellos, entonces en consecuencia, los que puedan, serán comprados por zoológicos con una gran potencia económica, los demás puede que sean trasladados a otros países donde sí permitan animales en los circos, todo dependiendo de como se comporte el mercado en el resto del país, es decir que los elefantes, camellos, tigres y más, tendrán que viajar miles de kilómetros para seguir trabajando, y otros más serán sacrificados “de la manera más humana posible”, no creo que un cirquero con una especie con valor de cientos de miles o millones de pesos simplemente la regale ¿te parece que les hace un bien esta ley?

Con esto dicho, no me quedo en la simple crítica como lo haría cualquiera, sino que les propongo lo siguiente, en mi más humilde opinión; las leyes en favor de los animales no pueden ser tan agresivas con los seres humanos, por ello es que deben ser mejor planeadas, de tal manera que se busque el mayor beneficio para ambas partes, pero ¿cómo logramos esto? Después de darle vueltas y vueltas, pensé que se deberá gestar una ley que involucre a todo el país donde no se permita a los circos y espectáculos que involucren animales, adquirir o entrenar más de ellos, así como establecer una normativa de cuidado a las especies mientras terminan su ciclo laboral; esto le dará un tiempo de adaptación a los productores de estos espectáculos para reinventar su show, de tal manera que no se trasgreda su forma de ganar la vida y se salvaguarde el futuro de las especies que están por nacer o aún son muy pequeñas para ser entrenadas, puesto que no existe infraestructura suficiente para mantener  en condiciones optimas a los animales que son integrantes de un circo o un espectáculo que lucre con su trabajo y en cuestión de tiempo veremos como cambian las cosas para beneficio de los animales y de los espectáculos que ofrecen los cirqueros en nuestro país.

Sé que ta vez falten muchas cosas por tomar en cuenta para que pueda ser formulada una ley de este tipo, o que siquiera alguien la tome en cuenta, pero considero que es la opción más favorable tanto para humanos, como para los animales.

Sobre El Autor

Comunicólogo con experiencia en TV, campañas políticas y comunicación social, amante del CrossFit y la vida nocturna.

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