Todos los días (o casi todos) veo en la tele o escucho en el radio spots acerca de emprender, que ¿por qué no lo hice antes? Los exitosos de Pepe y Toño, que no van a pagar impuestos la empresas de nueva creación en 2014, entre otras, lo cierto es que para emprender, no solo necesitas el capital, la idea y un proyecto o plan de negocios, también necesitas una gran cantidad de valor, coraje y determinación para terminar lo que inicias.

 

Si pensabas que solo se trataba de presupuestar, invertir y comenzar a ganar dinero, error, y que quede claro que no los quiero espantar, tan solo compartirles mi experiencia. Y es que hay una gran cantidad de cosas que se nos van de las manos, o no las pensamos, por ejemplo: ¿dónde te vas a sentar?, ¿en donde vas a colocar tus papeles?, ¿necesitas equipo de cómputo?, ¿ya pensaste dónde va estar tu oficina?, ¿la renta de a cómo?, ¿vas a trabajar tú solo, o necesitarás apoyo? ¿Cuánto le pagaras a tus empleados?, seguramente el presupuesto ya se te salió de las manos, ¡retrasen la apertura una semana!

 

Cierto, emprender no es fácil, pero tampoco es cosa de otro mundo, cuando tienes tus primeras juntas de trabajo, organizas todo para que tus clientes estén lo mejor atendidos, buscas tus procedimientos de cobro sean funcionales, todo mundo nos espanta con las reformas, pero ¡hey!, si es tu primera empresa, nunca has pagado impuestos, entonces de cualquier manera sería nuevo para ti, no te quejes por eso, busca una forma de solucionarlo, de hecho esa es la palabra clave “soluciona”, si no eres capaz de hacerlo, me temo que ahora sí, estarás en problemas.

 

En cuanto a las satisfacciones, pues qué les puedo decir, entrar a tu oficina por primera vez, recibir al personal, dar indicaciones, percatarte que estás en control y sabes cómo hacerlo, ser jefe también tiene su chiste, pero eso es cuestión de estilo, cada quien su temperamento, aunque eso sí, a nadie le gusta que le griten, ni que lo traten como si fuera solo uno más, cada uno tiene experiencias que en poco o mucho pueden aportarte algo, no menosprecies y escucha siempre lo que tienen que decir, no están contigo solo porque necesitan el dinero y en ese mismo sentido también deberás buscar gente que le guste su trabajo, nadie quiere un gruñón haciendo cosas que no lo llenen.

 

Al final, iniciar una empresa es una gran aventura de la que considero todos, deberíamos ser parte, al menos una vez en la vida, pues no solo nos deja una gran experiencia, también una gran cantidad de conocimiento que podemos llevar a cabo en nuestra vidas, relaciones laborales, personales y más.

Sobre El Autor

Comunicólogo con experiencia en TV, campañas políticas y comunicación social, amante del CrossFit y la vida nocturna.

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