La música pop es, paradójicamente, de las más populares (como su nombre lo sugiere), y de las más despreciadas. Es esa música que siempre se escucha, en todas partes, pegajosa, empalagosa y de masas.

En la red circulan los primeros resultados de un estudio en el que se liga la preferencia de un estilo de música en particular, con la personalidad del sujeto que la escucha; el primer estudio de esta clase, con resultados con los que (a luz de la obviedad) suponen, existe un comportamiento humano relacionado con lo que “hay en nuestros iPod”. De acuerdo a dicha investigación, las personas que escuchan mayormente música pop son individuos extrovertidos, con un alta autoestima, muy trabajadores, pero no destacados en la creatividad ni en el autocontrol (¡son muy estresados!).  Otros géneros como el rock definen a personas introvertidas, de autoestima baja, no muy trabajadores, pero sí creativos y relajados, los que prefieren el blues o el jazz son creativos, relajados y extrovertidos, mientras que los que prefieren la música clásica son creativos pero relajados, por mencionar algunos.

Existe una idea que creo es importante establecer: una cosa es el género Pop y otra, la música popular. El Pop es un género que se hiciera famoso alrededor de los 80, con Michael Jackson, Madonna, Prince, Cindy Lauper o Queen encabezando el movimiento, con canciones que experimentaban los sonidos menos instrumentales y más de sintetizadores, innovando en la estructura convencional de éstas y, sobre todo, mezclando un concepto de imagen y mercadotecnia, con la música que hacían. Michael con todo un cortometraje para el video de “Thriller”, Madonna y la controversia de decir “Virgin” en la lírica de su más grande éxito, Prince y Boy George guiñando a la androginia, Cindy con su “movimiento” de las “chicas que solo querían vestirse alocadas y divertirse”, Queen con piezas maestras, pero raras e incomprensibles como estilo distintivo, son solo algunos ejemplos de lo que el Pop fue en sus inicios. Lo importante, sin embargo, fue la innovación que supuso el sonido nuevo, diferente al “Disco” que venía de la década pasada, además de que, en cierto momento, la música Pop reflejó, formó parte e, incluso, creó, mucho de la cultura imperante de la década.

La música popular, creo, es la que realmente todo el mundo escucha, lo que la mayoría quiere oír en la radio o que quiere descargar de internet, aunque no suponga nada trascendental y aunque no siempre sea del género Pop.

Hoy en día, la producción musical responde generalmente a estrategias mercadológicas en las que la imagen del cantante juega un papel importante, pero adecuada a nuestros tiempos: cuerpos perfectos, caras bellas, rasgos hermosos… ¡ah! Y cantan, ¿lo sabían? (y sí, algunos muy bien).  No todo es tan malo, hasta que llegamos a ese punto en el que todo se funde en “lo mismo”. Pero eso es cuestión de gustos.

Lo que personalmente defiendo, es la importancia de que los “artistas” actuales tenga la capacidad de crear música con contenido, que trascienda de alguna forma en la historia de la música, algo que no se ha visto mucho por ahora. El Pop ya no posee el mismo sonido que tenía antes; hoy escuchamos un pop mezclado con dance y electrónico que refleja mucho la actualidad estrepitosa y la necesidad de satisfacer las tendencias pasajeras que nacen con un hashtag y desparecen en cuestión de días con un nuevo trending topic.

Lady Gaga o Miley Cyrus referenciando a Madonna en todo lo que hacen, no es nada nuevo que ver (Britney lo hizo antes y, pues, nada); Justin Timberlake bailando al estilo de Michael tampoco es nuevo (aunque, que haga música con un sonido propio y con forma es lo relevante de su trabajo); Katy Perry al más puro estilo de Lauper e incluso con la mismas batallas campales contra Gaga, tal como pasara con Cindy y Madonna en su época, o, el colmo, Arianna Grande alcanzando las mismas notas de Mariah Carey y el mismo estilo de la nueva era de la casi soprano, pero indignándose de que la comparen con ella, son algo de lo que hoy vemos.

Mi intención no es ser el pesimista de siempre, menospreciando lo nuevo y añorando lo que ya pasó.  Simplemente es compartir lo que pienso sobre la música Pop de antaño y la de hoy.

Algo que creo importante a considerar, es que todo lo define el tiempo: Michael Jackson es el entretenedor más importante de todos los tiempos quien, en su segundo disco póstumo, ha conseguido un disco de platino; Madonna lleva poco más de tres décadas de carrera musical vigente (con altibajos, pero 30 años sin cesar); Queen es todavía la banda a la cual agrupaciones como Maroon 5, e incluso algunas “bandas” inglesas, aspiran a ser.

¿Escucharemos a las figuras del Pop de hoy, dentro de 20 años? Esperemos a verlo.

 

 

Sobre El Autor

Artista digital. Diseñador. 27

Artículos Relacionados

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.