Durante numerosas charlas, varios diseñadores que conozco se han referido al trabajar para  instituciones gubernamentales, bancos, y demás organismos de esta índole, como una de las experiencias laborales más restrictivas y limitantes que han llegado a vivir en términos de innovación.

Hablando en el caso particular de bancos y aún más específico de la moneda nacional es natural que se presenten especificaciones y lineamientos en cuanto a elementos de seguridad, aspectos políticos, culturales, así como de identidad nacional tales como elegir la imagen o personaje representativo del país que ocupará cada billete o moneda. Tomando las limitantes que suponen todos estos aspectos, encontramos que los cambios a los elementos gráficos son quizás los más complejos a realizar. ¿De qué manera alteras algo que ya ha estado presente y en constante circulación durante varios años, algo cuya imagen en conjunto ya está grabada en la mente de los ciudadanos de dicho país y que resulta ser de alguna manera una parte del rostro de esa nación?

Conociendo todo esto de antemano es que pude encontrar el mérito y apreciar aún más lo sorprendente que resulta el rediseño de la moneda nacional de Noruega . Tal imagen resulta ser, sin duda, algo innovador ya que omite todo lo posiblemente tradicional para tomar elementos gráficos inusuales.

EjemploAntiguoKroner

La iniciativa realizada por el Banco Central de Noruega (Norges Bank) recurrió a los estudios de diseño The Metric System y Snøhetta para realizar la imagen de los nuevos billetes que entrarán en circulación a partir del año 2017.  Aunque por fines prácticos el nuevo diseño respeta el esquema de color utilizado en los billetes de cada denominación, parece ser que es lo único que permanece de la anterior imagen. El diseño actual reinterpreta de manera radical tanto el frente como el reverso de cada billete tomando como nuevo tema de inspiración al mar. Dicha elección se basa en la estrecha relación de Noruega con el mismo tanto a nivel comercial como cultural,  a tal grado de haberse convertido a lo largo de los años en un elemento significativo de la identidad nacional.

El primer diseño, realizado por The Metric System, presenta una propuesta con elementos realistas y que tienen cierta reminiscencia a los grabados utilizados comúnmente en los billetes. Sin embargo las imágenes de barcos, faros y el mar se integran de manera armónica con elementos como líneas punteadas y siluetas que dan la impresión de nodos o del wireframe de un modelo 3D. El diseño del reverso, desarrollado por la firma Snøhetta, lleva la imagen a un nivel aún más gráfico y abstracto que resulta no solo para el ojo del diseñador sino para el público en general algo sumamente atractivo e inusual en un billete. Tal diseño, igualmente inspirado en el mar, utiliza bloques de un mismo esquema de color; y que, pese a su abstracción, concuerda perfectamente con la imagen del frente, como si se tratara de la versión pixeleada de la misma.
NuevoBillete_Frente

NuevoBillete_Reverso

En definitiva, la inmersión del diseño al nivel tan radical en el que se dio en algo enteramente institucionalizado como un billete es admirable. Sin embargo es aún más admirable todo lo que hizo posible tal hecho. En primera instancia, que dicho acontecimiento haya sido iniciado a petición de la misma institución bancaria. Ésta a su vez fue la que remplazó lo antiguos iconos nacionales utilizados en los billetes – personajes histórico, monumentos, etc –  y re-estableció como imagen representativa al mar, constituyéndolo como aquel elemento icónico y atemporal constante en el pasado, presente y futuro de esta nación. De igual manera resulta extraordinario que haya habido una aceptación total a las propuestas que se dieron en las cuales el rediseño fue ciertamente absoluto y que rompe con todo lo tradicional y utilizado hasta este momento. Este caso nos demuestra que tal vez todas esas restricciones y limitantes mencionadas al principio puestas a los diseñadores son sólo locales o se basan en motivos tan simples como una prediclección a lo ya conocido y tradicional. En el caso de Noruega se buscó y aceptó un cambio y el resultado de tal iniciativa deja a Noruega no sólo con uno de los billetes más hermosos que he visto, sino también con el aspecto  de un país innovador en el diseño y sus áreas de aplicación.

Sobre El Autor

Creativa-diseñadora-animadora-creadora de historias bastante dispersa. Daydreamer, anacrónica, propia e irreverente, con una predilección hacia todo lo vintage y retro. Blah blah blah & stuff

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