En este texto iba a narrar gran parte de mi experiencia completando este proyecto, lo difícil que fue proponerme a terminar una idea, trabajar contracorriente esperando la aceptación de la gente, preocupándome por manejar cada detalle y esperando un resultado bastante idealizado. No sabía por donde comenzar, cómo priorizar argumentos; nunca supe de qué hablar realmente.

Hace tiempo que apareció la idea de dar vida a este documental/diálogo/loquesea, al comenzar decía que la mayor recompensa vendría después, expuesto el trabajo aportaría al debate de la creación puntos muy valiosos que tomar en cuenta. Que conocería más gente y seguramente encontraría un mejor lugar para mí. Pero no sucedió lo esperado, muchas cosas chingonas sucedieron en el proceso, pero la respuesta no fue para nada la esperada, no diré mala o buena, simplemente no fue la que esperaba.

El 2014 fue un año decisivo, me encontré con el muro más alto, pretender que nada me afectaba no era la opción, así que decidí hacer lo único que podía; CREER. Creer en la posibilidad de sobrevivir y ganar, omitiendo las afirmaciones de perderlo todo.

Solemos decir que lo mejor está por llegar, y sí, si trabajamos bien obtendremos mejores resultados, puede que consigamos lo deseado pero ¿Cuándo llegará ese futuro del que hablamos? Tal vez nunca llegue porque el futuro es tan incierto que termina siendo una vaga idea de nuestro yo mejorado, corremos por alcanzar algo que nunca encuentra final. Tal vez el momento llegue cuando decidamos tomarlo.

Nos cansamos de esperar, nos desesperamos por no recibir señales, tal vez solo necesitamos más que el análisis profundo sobre nuestras acciones, la valoración de nuestro trabajo y la fe en saber que no hay imposibles para lo que sabemos posible para nosotros, es decir, cuando tenemos una idea, en verdad una idea y no mamadas, puede haber errores pero no fracasos que nos lleven a la deserción, porque la idea comienza a ser posible cuando decidimos creer en ella.

Hoy 2016 hago un recuento de mi situación, valoro la carretera recorrida en el 2015 y me doy cuenta que logré algo extraordinario, logré un año lleno de sorpresas sin un piso firme. Reuní a 16 increíbles talentos de los que aprendí muchísimo, puntos de vista que difieren bastante y generan un debate, un conjunto sin ser una masa. Me llena de emoción pensar en como sucedieron las cosas, sin duda la comunicación en el mundo está cambiando, los procesos de trabajo encuentran nuevas plataformas y esto enriquece la colaboración y proyección de talentos. Agradezco a todos los que voluntaria o involuntariamente se involucraron en este trabajo, un placer enorme fue encontrarme con ustedes para obtener un increíble resultado.

Si algo puedo decir es que todos podemos ser creadores, todos podemos ser parte del debate, la cuestión está en tener una propuesta, perder el miedo a ser únicos y otorgar seguridad a nuestras creencias.

Podrán encontrar muchos errores, sé que pude mejorar muchas cosas, tal vez existan argumentos faltos de valor para algunos y no puedo permitirme pedir perdón, en cambio prometo mejorar.

GRACIAS

Sobre El Autor

Ese que ríe cuando habla.

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